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Informació per a epacients de càncer de mama

cancer y ejercicio

Los tratamientos actuales del cáncer de mama suelen causar alteraciones físicas y efectos secundarios que afectan la calidad de vida de las pacientes y supervivientes de cáncer de mama. El deporte o el ejercicio físico podrían ser una solución para mejorarla.

¿Por qué es beneficioso hacer deporte?

El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común, con más de 2,2 millones de casos en 2020. Según los últimos datos recogidos por el Sistema Europeo de Información del Cáncer, en 2020 se diagnosticaron un total de 34.088 nuevos casos de cáncer de mama en España, siendo este tipo de tumor el más frecuente entre las mujeres españolas.

Algunos tratamientos actuales para el cáncer de mama, como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia pueden causar alteraciones físicas, efectos secundarios fisiológicos y psicológicos, como por ejemplo la fatiga, insomnio, náuseas, vómitos, linfedema, cambios en la composición corporal (ganar grasa o perder músculo y hueso) y pérdida de fuerza, entre muchos otros. Para más información sobre efectos secundarios, consulta la app Xemio.

Además, la administración de terapias sistémicas antes o después de la operación también pueden causar efectos secundarios adicionales a los de otros tratamientos.

Todo esto puede perjudicar la forma física, la capacidad cardiorrespiratoria y la fuerza de las pacientes, lo que implica un empeoramiento en la calidad de vida. Gracias a muchos años de estudio, se ha demostrado que el deporte y el ejercicio físico pueden mejorar estos efectos secundarios e incluso aumentar la supervivencia de las pacientes (1).

Hacer deporte y ejercicio físico:

  • Mejora la capacidad cardiorrespiratoria y la movilidad articular
  • Disminuye la fatiga
  • Fortalece el sistema inmunitario
  • Disminuye trastornos como la ansiedad y la depresión asociados al diagnóstico y tratamiento
  • Ayuda a conseguir un peso saludable
  • Ayuda a mantener la densidad ósea

Debido a sus beneficios, todas las guías nacionales e internacionales y el personal médico recomiendan el ejercicio físico entre las pacientes. De hecho, para supervivientes con cáncer de mama, se recomienda hacer ejercicios de resistencia* por lo menos tres veces a la semana (unos 30 minutos por sesión) y dos sesiones adicionales a la semana de ejercicios de tonificación*. Además, de realizar flexibilidad y estiramientos todos los días (unos 20-30 segundos cada estiramiento). En el siguiente apartado, podrás encontrar los diferentes tipos de ejercicio y ejemplos de cada uno de ellos.

En cambio, para pacientes con cáncer de mama en tratamiento, se recomiendan ejercicios de intensidad moderada, y siempre según las características de cada paciente. Por último, para las pacientes que acaban de pasar la operación, lo ideal es dejar pasar un tiempo prudencial para comenzar a realizar ejercicio. Es necesario esperar a que se haya cicatrizado la herida y retirado los puntos, ya que la zona puede estar dolorida e inflamada. La recomendación suele ser al menos de un mes, aunque dependerá de cada paciente en concreto. Es fundamental consultar con su equipo médico antes de comenzar a practicar actividad física.

Tipos de ejercicio

Lo primero es conocer los diferentes tipos de ejercicios que existen:

  • Ejercicios de resistencia (aeróbico). Son un tipo de ejercicios que realizamos de manera continua mediante desplazamientos para mejorar sobre todo nuestra capacidad cardiovascular. Algunos ejemplos son caminar, ir en bicicleta, correr, nadar, bailar…
  • Ejercicios de tonificación o fuerza (anaeróbico): Son un tipo de ejercicios en los que el cuerpo o un peso externo se mueve o se mantiene para aumentar y fortalecer la musculatura. Algunos ejemplos son hacer yoga, pilates, tonificación con pesas, abdominales, sentadillas…
  • Ejercicios de flexibilidad o estiramientos: Son un tipo de ejercicios que se utilizan para relajar la musculatura y prevenir lesiones. Siempre se realizan al final de la práctica deportiva, nunca antes.

Ante todo, es fundamental que la paciente pregunte a su equipo médico si hay alguna contraindicación de la actividad física o de alguna actividad en concreto. Además de evitar actividades de alto impacto o con riesgo de caídas. La ayuda de un fisioterapeuta también puede ser de gran utilidad.

Qué tipo de ejercicio físico es más eficaz para algunos efectos secundarios

La guía de ejercicio físico del grupo GEICAM ha recogido diferentes tipos de ejercicios más eficaces según algunos efectos secundarios:

  • Pérdida de masa muscular y aumento de masa grasa.

Durante el tratamiento de quimioterapia es frecuente que se produzca sobrepeso, pero este aumento no solo debe atribuirse a los medicamentos utilizados, sino también a una falta de ejercicio físico y a un desequilibrio de la dieta. La disminución del gasto calórico hace que sea más fácil acumular grasa. Además, algunos tratamientos reducen la cantidad de músculo en las pacientes lo que disminuye el gasto calórico basal.

Recomendación: Ejercicio de resistencia (aeróbico) y ejercicio de tonificación o fuerza (anaeróbico) ya que mejoran la circulación, aumentan el gasto energético y la masa muscular previniendo enfermedades metabólicas como la diabetes.

  • Fatiga crónica

La fatiga crónica se define como un estado de debilidad generalizada con una incapacidad pronunciada para conseguir la energía suficiente para llevar a cabo las actividades diarias. Los ejercicios que se recomiendan son ejercicios de resistencia (aeróbico) y de tonificación o fuerza (anaeróbico) ya que han demostrado mejores resultados a la hora de tratarla, aumentando la masa muscular y la capacidad cardiovascular y reduciendo la inflamación global.

Recomendación: Ejercicio de moderada-alta intensidad de resistencia y ejercicio de tonificación para aumentar la masa muscular y la capacidad cardiovascular y reducir la inflamación global. Es importante comenzar poco a poco y hacer bien los ejercicios con tutorización.

  • Reducción de la fuerza y de la capacidad física

Estos efectos secundarios están muy ligados a la intervención quirúrgica y a la radioterapia, provocando problemas en el movimiento y pérdida de fuerza debido al no uso del miembro superior. La mayor implicación es el efecto en la vida diaria y posibles cambios a nivel postural.

Recomendación: movimientos articulares, estiramientos y ejercicio de tonificación progresiva y global para la mejora de la extensibilidad y aumento de rango de movimiento, evitando contracturas y alteraciones mecánicas en el hombro. El ejercicio de resistencia aumenta la masa muscular y la fuerza y el rango de movimiento.

  • Linfedema

El linfedema es un trastorno que se caracteriza por la acumulación excesiva de líquido en las extremidades que se traduce en un aumento del diámetro del brazo afectado. Esto sucede cuando se altera la circulación normal linfática y a veces también la circulación venosa  debido a las cicatrices de la operación que pueden aparecer en las personas afectadas a las que se les han extirpados  los ganglios linfáticos.

Recomendación: Estiramientos para aumentar la extensibilidad del músculo y su estabilidad y también ejercicios de tonificación o fuerza (anaeróbico) y movilización del miembro afectado para mejorar el sistema linfático profundo (este último, realizar con resistencias ligeras para evitar molestias y siempre bajo la supervisión de monitores expertos).

Es importante destacar que conocer el contexto de cada paciente es fundamental para diseñar protocolos de ejercicio óptimos y personalizados que permitan una progresión gradual y segura de la condición física.  Si quieres más información sobre tipos de ejercicios que puedes realizar, efectos secundarios y cómo ejecutarlos de forma adecuada puedes consultar la guía del Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama.

También podrás encontrar más información en nuestro artículo sobre linfedema.

Referencias

  1. Ficarra, S., Thomas, E., Bianco, A., Gentile, A., Thaller, P., Grassadonio, F., Papakonstantinou, S., Schulz, T., Olson, N., Martin, A., Wagner, C., Nordström, A., & Hofmann, H. (2022). Impact of exercise interventions on physical fitness in breast cancer patients and survivors: a systematic review. Breast cancer (Tokyo, Japan)29(3), 402–418. https://doi.org/10.1007/s12282-022-01347-z
  2. GEIMCAM (2018). Guía de ejercicio físico y nutrición para pacientes con cáncer de mama localizado y avanzado [guía]. Recuperado de https://www.geicam.org/wp-content/uploads/2018/10/3251-MAIL-actualizacion-Guias-Nutricion-Ejercicio-Cancer-Mama.pdf
  3. (2021). Datos y cifras del cáncer de mama [artículo]. Recuperado de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/breast-cancer
  4. Casla Barrio, Soraya. (2015). Ejercicio físico y cáncer de mama. Revista GeiSalus. Extraído de https://coplefmadrid.com/descargas/ejercicio-cancer-de-mama.pdf
Júlia MassóJúlia Massó
Comunicadora científica y genetista. Divulgo sobre ciencia y salud, su historia e historias en Fundación iSYS. @julia_masso

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